Publicado el 27/11/2020 Por Dios

Una mujer bien tratada siempre te tratará 20 veces mejor

Comencé con Sasha hace demasiado tiempo como para recordar alguna experiencia del pasado, nos conocimos a través de una página de escorts Argentinaxp.com. Nunca olvidaré ¡JAMÁS!, olvidaré la última experiencia que siempre tengo, la que se convierte en penúltima y es reemplazada de mis recuerdos por una nueva. Eso sucedió en estos días cuando por enésima vez me encontré entre sus brazos, disfrutando en sus aposentos.

Ese día llegué a su departamento con una caja de chocolates y una pizza, a Sasha le encanta que le consientan, y siempre es bueno ganar puntos con ella porque lo que tiene de caprichosa lo tiene de agradecida. Recuerdo haber salido del trabajo ese día bastante emocionado porque iría a verla además de qué me había comentado que quería probar conmigo una técnica que no había probado antes por descuido, algo llamado tantra.

El tantra es una práctica muy particular en la que los amantes se entregan en una danza de placer que involucra masajes y movimientos que te transportan en unos viajes a un mundo donde no existe nada más allá de la consciencia del deseo y la lujuria. Imaginen la ansiedad que había experimentado desde el momento en que busqué en internet la palabra tantra y me encontré con todas esas descripciones.

Bueno llegar a su casa es uno de esos viajes largos, pero provechosos, así que de camino a su departamento pasé por la pizza y los chocolates, mientras esperaba lo primero comencé a pensar en esos masajes que recibiría al llegar. Al aproximarme ya a mi destino le escribí un mensaje, “aléjate de los viajes y recíbeme que estoy en la entrada”. Ella llegó en cuestión de segundos y me saludó con un abrazo que me dejó ver sus senos por debajo de la corta camiseta que cargaba puesta.

Esa palidez que la caracteriza me prende como nada en este mundo, esos senos tan redondos parecen sacados de una producción pornográfica de Hollywood, lo único que me provoca al verlos es enterrar mi pija entre ellos y esperar a que se derrita en su boca.

Sus ojos brillaron cuando notó que debajo de la pizza había una caja de chocolates con su nombre en ella, a mí me encanta cuando puedo hacer sus ojos brillar, si es que me entienden lo que trato de decir.

Llegamos al departamento y comenzamos como siempre, caricias mientras ella disfrutaba de su regalo, mimos y besos mientras disfrutaba de su postre, tirones de cabello mientras yo disfrutaba del mío. Sasha de rodillas es una cosa de otro planeta yo lo estaba disfrutando bastante hasta que ella recordó que quería experimentar lo de los masajes el tantra y toda la cosa.

Debo decir que de buenas a primeras es bastante complicado, pero una vez que te comprometes con la práctica todo fluye de manera espectacular. Recuerdo sentirla aun cuando sus manos no llegaban a rozar mi piel, sus movimientos eran sutiles, parecían casi coreografiados, sus delicadas manos hacían con mi mente lo que les venía en gana y de verdad que me disfruté cada segundo hasta el punto de venirme sobre ella sin la necesidad de una estimulación física real.

Compenetramos nuestros tantos momentos en uno solo y logramos hacer de una sola noche una experiencia que parecía sacada de un libro educacional esotérico ancestral. El kamasutra no describe tales sensaciones y ninguna película porno podría compararse con la actividad que esa noche acaeció entre esas sabanas de seda.

Siendo mi consentida Sasha siempre obtiene lo que quiere, y esa noche me complazco en decir que pude darle todo de mí sin siquiera tener que poner mis manos sobre su hermosa y tersa piel traslúcida. Repito, la palidez de su tez me enciende cuál antorcha y parezco salido de una historieta de héroes espaciales prendido en fuego de pies a cabeza.

Como dije al principio lo que tiene de caprichosa lo tiene de agradecida, esa mañana al despertar me encontré con la pija entre sus labios, entre orgasmos me tenía soñando con el sexo que habíamos compartido la noche anterior, cuando logré despegar mis parpados pude ver como sus ojos brillaban ante la presencia de mis pulgadas en su tráquea, su cara de satisfacción me hizo venirme dentro de su boca, un ¡buenos días!, deseado por muchos… merecido por pocos.

Comentarios (1)

  • Guillermo
    hace 1 mes

    Hola Sasha, como estas ?
    Me gustaria conocerte.
    Como puedo contactarte ?

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