Publicado el 21/11/2020 Por Dios

Alana me trae de cabeza

Como siempre es sábado, el reloj marca las 5:30 y ya me encuentro ansioso por que llegue la hora de encontrarme con mi escort favorita.

Alana no es como el resto de las chicas con las que he experimentado por este medio, hay muchas y la verdad es que todas son muy atractivas, pero el detalle es que ella no tiene límites cuando se trata de sexo Alana es el tipo de dama de compañía que cumple tus fantasías y te hace sentir tan deseado como una gota de agua en el desierto.

Por supuesto que la encontré en Argentina XP, es ese sitio donde puedes conseguirte con la escort que más atractiva te parezca y te aseguro que tendrás momentos maravillosos de satisfacción. La verdad es que nunca me había apetecido tener sexo con una dama de compañía, pero debo admitir que desde la primera vez que vi sus fotos quedé prendido de ella.

En fin, ya daban las 7 y la ansiedad aumentaba con cada paso que daba camino a su departamento, ella es de Palermo así que me queda un poco lejos, pero cada segundo de placer que tengo a su lado vale cada metro de distancia entre mi zona y la suya.

Siempre llego a su puerta y la rutina es la misma, espero 5 minutos mientras se consume el cigarrillo que tengo entre manos, y envío un mensaje de texto a su WhatsApp:

R: ¡Hey preciosa! ya estoy aquí.

A: Voy en seguida guapo.

Recibo la respuesta con otro cigarrillo entre manos porque a ella le gusta hacerme esperar, es una Diosa ¡ES UNA DIVA! Le gusta hacer las cosas a su manera, bueno eso es lo que yo le pido, que me trate como un perro.

Lo mejor de Alana es que es experta en complacer peticiones, mantenemos una especie de relación bastante particular, digo relación porque ya tenemos tiempo en esto y la mecánica no ha cambiado hasta ahora, ella sabe que ante mis ojos solo es una escort más con la que puedo divertirme, yo sé que debo mantener una postura de respeto y la llamo mi dama de compañía, pero la verdad es que lo único que nos mantiene unidos es el tremendísimo sexo que experimentamos cuando estamos juntos.

Ha llegado ante mis narices y no me había dado cuenta, estaba sumergido en el móvil deleitándome de imágenes que ella había dejado como regalo la última vez que compartimos el lecho.

A: ¿Soñando despierto nuevamente? Pensé que eso solo te pasaba cuando estabas sobre mí.

R: Me pasa hasta cuando te veo de rodillas, pero no te escandalices que eres tú la de las fotos ¿o es que acaso me equivoco?

Dije dándole vuelta al móvil. Ella sonrió y ¡exclamó!

A: Sí que me veo muy bien de rodillas ¿no? –mientras inclinándose me tomó por la mano y de un tirón me puso de pie- Deja de soñar y vamos a lo que vinimos.

Volví a abrir los ojos teniéndola de rodillas frente a mí, sus grandes senos siempre me hacen retorcerme de lujuria, su potente silueta hace que mis extremidades se crean algún tipo de instrumento de tanteo táctico. Jajajajajajaja debo insistir en que no existe NADA mejor que tener sexo con esta maravillosa mujer, piel morena que te hace vivir el desierto que se desencadena entre sus caderas, unas piernas tan largas y firmes que disfrutarla en posiciones de altura es lo único que provoca.

No quiero sonar muy enamoradizo, pero la verdad es que me fijo mucho en los detalles y no tienen idea lo excitante que es disfrutar de como su cabello se posa por sobre sus grandes pechos, más aún me encanta lo sedoso que se siente entre mis dedos cuando la tomo desde la espalda.

Alana es simplemente experta en lo que hace, es una erudita de mi sexo y se ha ganado un lugar en mi vida como ninguna otra mujer lo ha logrado en años. Es la única a la que no le fallo en una cita, es la mujer de mis fantasías cada vez que quiero, no importa cuál sea la fantasía ella siempre es la protagonista de la novela.

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