Publicado el 09/02/2021 Por Dios

10 claves para aumentar la concentración.

Ya sean cuestión de intimidad, de trabajo, o de estudios gran parte de nuestras actividades requieren gran parte de concentración. Es importante destacar la relevancia de la concentración en relación al aprendizaje y la memoria. Puede ser en verdad duro enfrentarse a las diversas distracciones que atañen nuestra vida cotidiana. Por lo que mantener un buen nivel de atención durante tiempos largos son unos de los problemas más grandes de la actualidad. Es por eso que nos proponemos destacar unas claves para que el lector pueda mejorar con creces su estilo de vida:

concentración

1. Metacognición y concentración.

¿De qué se trata? Resulta clave aprender cómo funciona la atención en general. Para ello es fundamental conocer los distractores que más te afectan. Este nivel de registro de los estimulos externos que nos desenfocan es fundamental para cambiar nuestra concentración. Estos aspectos fundamentales te ayudarán a gestionar mejor tus recursos atencionales.

2. Descansos.

Se recomienda con insistencia  realizar descansos periódicos. Desde luego que lo mejor, afirman los especialistas, es en entornos naturales; es sumamente importante respirar aire fresco y, si se puede, divisar horizontes como modo descanso. “Diversos estudios como el  realizado por Marc G. Berman y sus colaboradores de la Universidad de Michigan en 2008 han mostrado el poder de los ambientes naturales como los bosques y parques para reducir la fatiga atencional”. Los paseos a pie o descansar en algún parque puede resultar sumamente vital. 

3. Entrenarse cognitivamente.

El mundo científico cada vez hace más insistencia en la posibilidad y necesidad de mejorar las habilidades mentales. Estas no sirven para trabajos específicos, sino que te ayudan en el desenvolvimiento de todas las actividades cotidianas. “Jolles y sus colaboradores publicaron en 2013 que el entrenamiento en memoria de trabajo promovía cambios en la conectividad entre estructuras de la red fronto-parietal del cerebro”. Esta red está “implicada en el procesamiento de la atención. Así, los programas de entrenamiento online podrían suponer una opción más innovadora y divertida que te permite ejercitar tus capacidades de concentración donde quiera que estés”.

4. Modificación del entorno para mas concentración.

Es sumamente recomendable comenzar efectuando una higiene del entorno. ¿Qué significa esto? Se debe eliminar la mayor cantidad de distractores posibles luego de haberlos identificado. Pueden ser las redes sociales, los mensajes, la televisión, el contacto con gente. Todos estos elementos pueden captar tu atención impidiendo que la dediques a la tarea importante. Es importante también que estés de verdad cómodo, así que no olvides controlar la temperatura de la habitación, usa una silla cómoda, etc.

5. La práctica de la meditación.

“En 2007 un equipo de investigadores liderados por Yi-Yuan Tang, describieron en un artículo publicado en la revista científica PNAS que entrenar 20 minutos al día durante cinco días era suficiente para mejorar el rendimiento en un test de atención, además de reducir la ansiedad y la fatiga”. Sin embargo es importante comprender que este ejercicio aislado no necesariamente será funcional. Paralelamente debe poder uno trabajar en mantener la atención en lo que sea que se proponga. Este sano esfuerzo junto a la meditación, puede dar maravillosos resultados.

6. Control de pensamientos.

A menudo cuando queremos concentrarnos y uno se distrae con otras cosas a causa del libre curso de los propios pensamientos, puede ser funcional tener guardada una palabra re-orientadora. Elegir una palabra para decirse a sí mismo como modo de alerta puede ser una gran estrategia. Podes decirte a vos mismo ‘concéntrate’, o ‘vuelve al estudio’, con un tono ya sea severo, o de la forma que más funcione.Puede ser una gran ayuda para, una vez desenfocado, volver a concentrarse. 

7. El papel de los videojuegos en la concentración.

“En un estudio ya clásico de la Universidad de Rochester (Nueva York) publicado en Nature, se observa que aquellas personas que jugaron a videojuegos de acción mejoraron su atención selectiva visual, eran capaces de atender a más estímulos y eran más eficientes en la forma de usar sus recursos atencionales”. De todos modos los videojuegos pueden resultar sumamente adictivos y uno a menudo, busca retornar a ellos, siendo un arma de doble filo. Si uno posee la capacidad de organizar sus tiempos mínimamente, se recomiendo dejar los juegos para el final del trabajo o solo para los descansos. No queremos que un consejo poco matizado conduzca a una peor concentración. 

8. Alternar tareas.

Estar todo el día haciendo lo mismo puede ser una gran bendición cuando se trata de alguna práctica que uno disfruta, pero también puede ser desgastante. Volver a hacer hincapié en la administración de los tiempos no resulta superficial. “Alternar materias o tareas y también su grado de dificultad, o el tipo de estrategias de aprendizaje que debes poner en marcha. Si evitas saturarte mantendrás la motivación”.

9. Control de la ansiedad.

¿Cuántas veces tenemos tantas cosas para hacer que se nos hace un dolor de cabeza saber por dónde comenzar? O por otro lado, quizá puede ocurrir que sabemos por dónde empezar, y cuando nos ponemos, nos invaden pensamientos y preocupaciones sobre lo que todavía nos queda por hacer. Si lo que se busca es una buena estrategia para evitar esto, se recomiendo organizar las actividades diarias y mantener un horario, ello facilitará que nos centremos cada momento en la tarea que nos toca realizar.

10. Ejercitación física.

“Todo un cuerpo de publicaciones apunta en la dirección de que el ejercicio físico mejora el rendimiento cognitivo. Michele T. Tine y Allison G. Butler publicaron en 2012 un artículo en la revista Experimental Educational Psychology en el que demostraron que el ejercicio aeróbico breve (12 minutos) mejoró la capacidad de atención selectiva en un grupo de niños.” Aunque sea una tarea dura puede ser muy efectivo, y premiarse por el esfuerzo puede ser sumamente beneficioso. “Por ejemplo, si te apetece levantarte a ver qué hay en la nevera, hazlo cuando hayas completado una parte de tu trabajo, pero no por dejarlo a medias. Así el premio te sabrá mejor”. El filósofo Federico Nietzsche recomendaba no dar crédito a ningún pensamiento que surja sin haber ejercitado antes los músculos y sin que haya surgido al aire libre.

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